1553: Tucapel

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A mediados de diciembre de 1553, el gobernador de Chile, Pedro de Valdivia sale de Concepción, ciudad fundada por él mismo, rumbo a la Araucanía. Es un viaje de exploración con el objetivo también de reducir los focos de resistencia Mapuche, que se mantienen hostiles a los conquistadores españoles.

Informado de esta expedición, Lautaro, líder militar de las huestes mapuches, y ex paje del propio Valdivia, prepara a sus hombres para el inminente enfrentamiento. Conocedor de las capacidades bélicas de los españoles, tratará de sacar partido a su conocimiento del terreno y al factor sorpresa. Sí, Lautaro sabría jugar muy bien sus cartas…

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Descripción

Encuadernación: Tomo cartone
Fecha edición: 05/07/2018
Idioma: Castellano
Autores: Almonacid Ibaceta – Luis Galvarino
Nº de páginas: 56
Colección: Historia de España en viñetas
Nº de colección 5
ISBN: 978-84-09-02617-3

Información adicional

Peso 0.3 kg

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Tercios del Mar
Tercios del Mar

Los Tercios, habitualmente relacionados con Tierra, se suben a los barcos para extender su leyenda. Eso genera unas nuevas experiencias que se van a proyectar en el tiempo y que la autora analiza con detalle. Ese detalle hace que esta sea una obra más bien de consulta que posee numerosa referencia y bibliografía.

El análisis de la organización naval de los Austrias entronca con los Tercios, durante el periodo que estos estuvieron activos, y de su análisis, surgen los que luego se llamarán los Infantes de Marina. Herederos de aquellos Tercios que vieron en jornadas como la de Lepanto o de Salvador de Bahía lo útil de estandarizar, profesionalizar y mantener aquella mezcla tan interesante entre la infantería de élite y la marinería.

Es una lectura amena y de fácil asimilación, la de este libro. Siempre y cuando se establezca como base el interés del lector sobre el tema. Un interés que además debería llevar aparejado cierto conocimiento de la época porque hay continuas referencias históricas, necesarias por otra parte, para encajar el hilo argumental.

Pero no se me echen atrás, porque en realidad esa conexión entre tierra y mar, entre continentes y océanos era el día a día de la Monarquía Hispánica en aquellos siglos, así que entender esto es clave para valorar adecuadamente la magnitud de la obra que aquellos españoles protagonizaron durante más de tres siglos.

Ya solo la introducción, en 13 hojas, nos ayuda a esto a la vez que da medida del trabajo de consulta titánico y complejo de destilar, muy bien resuelto, a nuestro humilde entender. Un hilo argumental sereno y bien armado, con poso, de esos que se tejen con el paso del tiempo, la lectura, la investigación y la reflexión.

No exento de afirmaciones que podrían albergar debates: “Felipe III recibe una monarquía sin vertebración (p.51)”, que en todo caso debe ayudar al lector a estar siempre atento y a confiar en sus escritores de referencia pero siempre con ánimo “inquisidor” (confía como comprueba).

Para muestra un ejemplo: En un momento del libro se habla del escorbuto como unos de los grandes problemas de la vida en el mar sin nombrar a fray Agustín Farfán que en 1579 ya publicó sobre cómo tratar esta enfermedad que para los españoles no era un problema (El Galeón de Manila, por poner un ejemplo, cargaba cítricos para evitar esta enfermedad). Y sin embargo sí nombra a James Lind con su tratado sobre esta enfermedad de 1753 y el gran problema que solucionó para la marina real inglesa (¡¡en 1753!!).

No es un libro de exaltación ni de todo lo contrario. De hecho habla de jornadas aciagas (Las dunas, o la Gran Armada), que por otra parte restan valor a lo aportado por los infantes de marina porque no son encuentros donde ellos fueran relevantes. El texto en su conjunto muestra que pese a todas las dificultades (tecnológicas, económicas, logísticas, sanitarias,…) la infantería de marina, los Tercios del Mar, fueron una creación española que ha sobrevivido el paso de los tiempo. Y lo ha hecho porque ha demostrado que sigue siendo útil para la defensa de territorios y mares la combinación integrada de tierra y mar en unos soldados de élite.

 

Recomendable para… Aquellas personas que gusten del siglo XVI y XVII y de los Tercios, que ampliarán su conocimiento sobre cómo se transformaron en Infantes de Marina. También para aquellos que quieran comprender sobre la complejidad de organizar la defensa global de un Imperio que se repartía por todo el mundo, donde continentes y océanos debían analizarse conjuntamente. Muy bien también como libro de consulta, de búsquedas de referencias sobre el tema y para complementario a otras lecturas, pasadas o futuras.

 

El Veedor

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1585 Empel
1585 Empel
1585 Empel

El que la sigue la consigue, los Orange Nassau y los aliados protestantes ya tienen su Guerra Civil en los Países Bajos. Los Tercios, encargados de mantener la legalidad vigente sufren los rigores del invierno flamenco.

Isla de Bommel. Diciembre de 1585. Más de cuatro mil soldados de los tercios de Mondragón, Iñiguez y Bobadilla se encuentran atrapados en un verdadero infierno. Un enorme contingente hacinado en una franja de tierra de escasos kilómetros junto a la ermita de Empel, rodeados de agua, barcos herejes que los cañonean sin descanso y una humedad heladora. Todas las opciones para abrir una vía de escape y huir del asedio han fracasado, la comida escasea y la única alternativa es un ataque militar suicida que está condenado al fracaso. Pero un hallazgo tan improbable como prodigioso cambiará las tornas de una manera radical. La mañana del 8 de diciembre de 1585 será recordada como uno de los episodios más increíbles y sorprendentes de la historia de España. Un hecho que, por méritos propios, recibió el nombre de ‘el milagro de Empel’.

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Lope de Vega
Lope de Vega

Se cumplen ahora cuatrocientos años de la mayor revolución en el teatro popular desde los antiguos griegos. Félix Lope de Vega Carpio (1562-1635), a quien Cervantes calificara de «monstruo de naturaleza » y hoy, con castiza familiaridad, todos llamamos Lope, se encargó de que las comedias se convirtieran en el mayor divertimento popular y en la más excelsa manifestación artística. En aquella sociedad estamental del siglo XVII, el hijo de un bordador estaba abocado -condenado, podríamos decir- a desempeñar el oficio que su padre u otro de la misma consideración social. Sin embargo, Lope de Vega encontró un camino inédito para ganar dinero y fama: sus versos. Por primera vez en la historia de la humanidad un poeta podía prescindir del mecenazgo y vivir de una realidad nueva, inquietante e imprevisible, un monstruo de mil cabezas y cien mil pareceres: el público. Su creación poética le dio un estatus especial. Se llegó a rezar un credo sacrílego: «Creo en Lope de Vega, poeta del cielo y de la tierra…». Este reconocimiento general -frente al que no faltaron disidentes y críticos muy agresivos- le permitió actuar a su aire, contraviniendo en más de una ocasión normas y hábitos sociales. La sucinta enumeración de sus relaciones amorosas puede trasmitir la falsa imagen de un donjuán de sentimientos cambiantes e irresponsables. No fue así. Lope sintió cada amor con fervorosa intensidad, y en los últimos años de su vida, reunió junto a sí a los hijos de Micaela de Luján, de Juana de Guardo y de su último amor: Marta de Nevares, a la que conoció y trató cuando ya era sacerdote.

 

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secreto rosanegra
El secreto de Rosanegra

Y si “El guardés del tabaco” era bueno este es, creo, mejor. Una aventura con todos los ingredientes: un malo muy malo, un objetivo desconocido para todos excepto para unos pocos escogidos y unos españoles muy españoles. Avanza el siglo XVIII y nuestro protagonista embarca, más bien a la fuerza, en el Audaz, con 110 cañones y 1100 hombres embarcados una máquina de guerra total, en pos de una misión secreta al otro lado del Atlántico. Personajes famosos, conocidos por todos aquellos que gustan de la historia de España, hacen también su aparición.

El secreto de Rosanegra tiene su dosis de aventura pero también guarda su proporción para aprender sobre la vida en el mar de los Infantes de Marina, herederos de los Tercios (¿Sabéis qué es pasar a alguien por la quilla?). Aparecen personajes famosos que le dan un toque cercano y atractivo a la trama. Sea como fuere se guarda lo mejor para el final, que un servidor leyó de seguido para ver cómo acababa…

Recomendado para

· Uso y disfrute de quien guste de las novelas de aventuras y pasar un buen rato disfrutando de la peripecias de otros.
· Regalar, claro. Un buen regalo para iniciarse en la novela de aventuras pero con la Historia de España y sus personajes como telón de fondo.
· Para adolescentes también, que el ritmo y la facilidad de lectura facilita las siempre difícil misión de que lean

El Veedor

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