1553: Tucapel

15,00 

A mediados de diciembre de 1553, el gobernador de Chile, Pedro de Valdivia sale de Concepción, ciudad fundada por él mismo, rumbo a la Araucanía. Es un viaje de exploración con el objetivo también de reducir los focos de resistencia Mapuche, que se mantienen hostiles a los conquistadores españoles.

Informado de esta expedición, Lautaro, líder militar de las huestes mapuches, y ex paje del propio Valdivia, prepara a sus hombres para el inminente enfrentamiento. Conocedor de las capacidades bélicas de los españoles, tratará de sacar partido a su conocimiento del terreno y al factor sorpresa. Sí, Lautaro sabría jugar muy bien sus cartas…

SKU: TSR-EBK-146 Categorías: ,

Descripción

Encuadernación: Tomo cartone
Fecha edición: 05/07/2018
Idioma: Castellano
Autores: Almonacid Ibaceta – Luis Galvarino
Nº de páginas: 56
Colección: Historia de España en viñetas
Nº de colección 5
ISBN: 978-84-09-02617-3

Información adicional

Peso 0.3 kg

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “1553: Tucapel”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Preguntas y respuestas de los clientes

No hay preguntas aún. Sé el primero en hacer una pregunta acerca de este producto.

Enviarme una notificación por cada nueva respuesta

Productos que has mirado:

Los hijos del hierro y el fuego. Yo Conquistador (I)
Los hijos del hierro y el fuego. Yo Conquistador (I)
Los hijos del hierro y el fuego. Yo Conquistador (I)

Si nos lo indicais, irá  dedicado por el autor  ¡¡Un regalo perfecto!!

Santiago de Cuba, 1518, Anno Domini.

Un grupo de españoles desembarca en Cuba buscando fortuna. Farfán es un joven cuya única riqueza que pudo traer desde Sevilla es un Mastín del Pirineo llamado Ventisca. Viaja junto a Ortega, un aguerrido veterano de las guerras de Italia que decide llevarse a su hijo de doce años al Nuevo Mundo huyendo de una triste tragedia familiar; el pequeño Orteguilla. Allí conocerán al viejo vasco Heredia, un arcabucero cascarrabias y desgarbado, y a María, una bonita e indómita joven de la que Farfán quedara prendado desde el primer momento.

Mientras tanto, un hidalgo llamado Hernán Cortés, designado por el teniente de gobernador de Cuba, Diego Velázquez, está organizando una expedición de conquista y rescate a Yucatán, las misteriosas tierras recientemente descubiertas al oeste de la isla. Solo dos capitanes lo han hecho antes; Hernández de Córdoba, que regresó moribundo, con la mayor parte de la tropa masacrada y contando historias sobre fieros e innumerables guerreros, y Juan de Grijalva, del que hace meses que no se sabe nada.

Los recién llegados se alistarán enseguida en la expedición pero serán ajenos, en un principio, al trepidante juego de intrigas que se traerán entre manos los hombres más importantes de la ciudad. Velázquez se ha arrepentido de encomendar la misión a Cortés, pues teme que se le rebele. Por allí donde pasa levanta furor, las tropas lo adoran y no tardará en imponerse como un líder nato. Algunos valientes conquistadores se pondrán de su lado pero otros tratarán por todos los medios de boicotear sus movimientos.

Y al otro lado del mar, impasibles, les esperan densas selvas, violentas tormentas, antiguos templos abandonados, vestigios de una civilización extinta, millones de feroces guerreros indígenas y ricas y poderosas naciones gobernadas por un soberano al que nadie tiene el valor de mirar directamente.

¿Puede un puñado de quinientos españoles rendir uno de los imperios más grandes y despiadados que hayan existido jamás?

16,00  Añadir al carrito
El Almirante, la odisea de Blas de Lezo
El Almirante, la odisea de Blas de Lezo

Blas de Lezo, el almirante, cojo, manco y tuerto que logró una victoria determinante sobre los ingleses en Cartagena de Indias, alcanzó las cimas del escalafón de la Armada a una edad tan temprana que puede que no hayan existido casos semejantes en la dilatada historia de la institución naval española.

Lezo se vio obligado a ejercer el mando de buques y agrupaciones navales en los escenarios bélicos más difíciles de imaginar y en circunstancias, casi siempre combates al cañón, que no permitían dudar ni hacer concesiones que pudieran ser aprovechadas por esos zorros de los mares que han sido siempre los marinos ingleses. Más allá de su larga lista de virtudes como hombre y como marino, y también con sus imperfecciones, que las tuvo como cualquier ser humano, la figura de Blas de Lezo se identifica con la de un líder militar extraordinariamente heroico y con la de un entrañable ser humano que a los españoles no debería movernos a otro sentimiento que el de un enorme y sanísimo orgullo.

Las heridas y mutilaciones recibidas por nuestro personaje en la batalla naval de Vélez-Málaga, en la defensa del castillo de Santa Catalina, en Tolón, y durante el asalto a Barcelona en 1714, a consecuencia de las cuales quedó cojo, tuerto y manco, son completamente veraces. Con cada parte de su cuerpo que se fue dejando en los combates en los que participó, ganó un pequeño trozo de gloria para España.

Gracias a la defensa de Blas de Lezo en Cartagena de Indias, Inglaterra se vió abocada otra vez a ver cómo su último intento por asentarse en la América Española era un rotundo fracaso.

No clasificados 17,00  Añadir al carrito
Los Tercios en América
Los Tercios en América

En la mañana de Pascua de 1625, con los estandartes y gallardetes al viento y las cubiertas altas adornadas de pavesadas encarnadas, una magnífica Armada, la más poderosa organizada por España desde la La Felicísima, cruzó la barra de San Antonio en la costa de Brasil y se adentró en la Bahía de Todos los Santos.

La vista era imponente. Se trataba de la mayor fuerza naval que jamás hubiese cruzado el océano Atlántico y su frente de combate se extendía 6 leguas sobre el mar: 56 navíos y 1.185 cañones pertenecientes a las Armadas del mar Océano, del estrecho de Gibraltar y de Portugal, y a las Escuadras de Vizcaya, de Nápoles y de las Cuatro Villas. Embarcados iban 12.463 soldados españoles, portugueses y napolitanos encuadrados en 5 tercios de infantería, 2 españoles, 2 portugueses y 1 napolitano. El objetivo era recuperar la ciudad del Salvador, capital del Brasil, conquistada por una expedición holandesa el año anterior. Fue, junto con Breda, Cádiz, Génova y Lima, una de las grandes victorias de las armas hispanas que hicieron de 1625 el Annus Mirabilis español.

Para recuperar la capital del Brasil, Salvador de Bahía, España organizó la más grande fuerza expedicionaria llegada al continente americano hasta la fecha: 5 Tercios (2 viejos españoles, 1 viejo napolitano y 2 portugueses) embarcados en una gran flota compuesta por 3 armadas (la del mar Océano, la del Estrecho de Gibraltar y la de la Corona de Portugal) y 3 escuadras (la de las Cuatro Villas, la de Vizcaya y la de Nápoles), haciendo una proyección de la fuerza a miles de kilómetros de sus bases al tiempo que mantenía los frentes de Flandes, con el asedio de Breda, Alemania, y el Mediterráneo.

No clasificados 20,00  Añadir al carrito
Escorial
Escorial

El Monasterio de El Escorial, joya arquitectónica de los Dos Siglos de Oro, es uno de esos edificios emblemáticos que simbolizan una época y un reinado; en este caso, el de Felipe II. Esta novela nos invita a sumergirnos de lleno en el proceso de su construcción, desde la idea original hasta verlo acabado, y aún más allá, hasta el instante en que su fundador exhala el último suspiro entre los muros que había ordenado levantar para dar albergue definitivo a los huesos de su padre el Emperador, su madre y los suyos propios.

Treinta y seis años de la historia de España vistos desde la perspectiva de quienes se encargaron de erigir un palacio-monasterio en un lugar recóndito de la sierra segoviana: un rey que intervenía en los más mínimos detalles, el arquitecto que lo concibió y murió cuando los muros apenas se alzaban del suelo, el arquitecto que lo concluyó sin verse reconocido como tal, los monjes jerónimos que organizaron los trabajos sin dejar de cantar misas de prima a maitines, los priores que dirigían al mismo tiempo la obra y la congregación, los aparejadores insatisfechos , los maestros canteros que llegaron a amotinarse, el alcalde-contador que aprendió a usar el cargo en su propio beneficio, el bibliotecario perseguido por la Inquisición… Y en paralelo con ello, la vida de tres amigos marcada desde la infancia por la decisión regia de fundar el Monasterio de San Lorenzo en una localidad hasta entonces ignota y miserable.

Cada uno seguirá su propio camino, pero sus existencias girarán siempre en torno a él, entrecruzándose mientras los sobrios muros se van alzando hacia el cielo, se cubren las primeras alas con tejados de pizarra, jóvenes infantes comienzan a formarse en el seminario improvisado, se clasifican y ordenan los libros de una nutrida biblioteca, se consagra la basílica, se decoran las paredes con pinturas elegidas por el monarca y el nombre de El Escorial entra para siempre en la Historia.

No clasificados 17,99  Leer más