Brújula Cardan

99,00 

Instrumento náutico utilizado en el siglo XVI. Su uso en la era de los descubrimientos fue esencial para la navegación y el desarrollo de la cartografía.

En este modelo le hemos añadido a la brújula un reloj solar que permite saber la hora de modo inmediato.

Descripción

Altura: 58mm / Diámetro: 100mm

Información adicional

Peso 0.4 kg

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Galeón San Felipe
Galeón San Felipe
Galeón San Felipe

Galeón San Felipe – 1690

Los galeones de guerra se definen como un tipo específico de galeón durante el siglo XVII, más sólido y armado que anteriormente. Este tipo de barcos acabarían derivando en el conocido navío de línea del siglo XVIII.

Navíos como éste de tres puentes (de primera clase les llamaban) se solían construir con doble tablazón, interna y externa, lo que dotaba a su casco de gran resistencia. El número de puentes, también llamados cubiertas, lo daban las líneas de cañones que poseía el navío. Así tres puentes, tres lineas de cañones por banda que sumaban entre 80 y 100 cañones dependiendo del buque y del calibre de los cañones. Los cañones más potentes (y más pesados) se colocaban en los niveles inferiores.

Otra novedad de aquellos primeros barcos era el sistema para levar anclas consistente en dos cabrestantes. El mayor con dos campanas, una en el primer puente y la otra en el segundo, lo que permitía aplicar doble fuerza en dos planos, facilitando su recogida. El mayor tamaño y peso del navío implicaba la necesidad de tener anclas de mayor tonelaje lo que lógicamente complicaba su recogida.

Fiel reflejo de los adelantos en construcción naval militar de su época, éste navío de finales del S.XVII fue el resultado de la evolución de los galeones de finales del XVI y principios del XVII que fueron derivando en los citados navíos de línea. Toman ese nombre de la disposición que tomaban, se alineaban los unos detrás de los otros para formar un muro de artillería que pudiera disparar simultáneamente densas salvas contra la flota enemiga.

Los más de 80 cañones, 67 metros de eslora, 16,5 metros de manga y 12 metros de puntal, en proporción, harían del San Felipe un temible adversario capaz de enfrentarse a cualquier enemigo de la época. Las investigaciones que hemos llevado a cabo sobre el barco no dejan claro que existiera en realidad. Al menos no hay información concluyente al respecto. En todo caso es una maqueta decorativa con unos acabados de gran calidad y montada completamente de forma artesanal.

Las diferencias entre los modelos San Felipe, a parte de las medidas (72x65x23cm y 95x78x28cm, respectivamente) no varían significativamente. En ambos casos están fabricados artesanalmente y precisamente por tratarse de un trabajo artesanal puede ocurrir que el modelo varíe en algún aspecto con las fotos (a veces, el tono de la madera es un poco más oscuro o un poco más claro o se añaden o modifican algunos detalles, preservando en todo caso su exquisito acabado). Es un galeón impresionante incluso a pequeña escala y una magnífica pieza de decoración.

No clasificados 425,00 550,00  Seleccionar opciones
Astrolabio Naútico
Astrolabio Naútico

Este instrumento es reproducción del llamado astrolabio náutico de “Valencia”, por la isla de Irlanda donde fue encontrado, y perteneció a la Armada de Felipe II (s. XVI). Se encuentra en el National Maritime Museum de Greenwich y la réplica utilizada se encuentra en el Museo Naval de Madrid.

El astrolabio náutico es la simplificación del astrolabio planisferico o astronómico, y su fin primordial era el cálculo de la Latitud, observando la altura del sol u otros astros como la Estrella Polar.

No clasificados 95,00  Añadir al carrito
Mini Reloj Felipe II
Mini Reloj Felipe II

Este reloj vertical de finales del siglo XVI, es una pieza muy particular: en una cara tiene una efigie del Rey Felipe II de España y en la otra el reloj de sol. La pieza original, realizada en bronce, se encuentra en el British Museum de Londres.

Entre los s. XVI y XVII existió un estrecho vínculo entre España y los Países Bajos signado por la mutua influencia y el elevado nivel de cooperación que se produjo entre sus científicos. Para reforzar el imperio español, Felipe II no dudó en patrocinar diversos estudios sobre astronomía, cartografía y astronomía náutica en la reputada Universidad de Lovaina (Bruselas, Flandes), y allí nacieron algunos de los instrumentos científicos más precisos y hermosos.

Diámetro: 45 mm

Grosor: 4 mm

No clasificados 38,00  Añadir al carrito
Nao Victoria (Maqueta)
Nao Victoria (Maqueta)
Nao Victoria (Maqueta)

En 1519 parte de Sevilla la armada de Magallanes, con 5 barcos y 245 hombres. Su objetivo era llegar a las islas de las especias (Las Molucas) pero por Occidente.
En 1522, sólo una de las 5 naves, gracias al liderazgo, buen criterio, y decisión de Juan Sebastián Elcano, regresa a Sevilla con 18 hombres a bordo.
Lo hacen como los primeros hombres que dan la vuelta al mundo a bordo de la Nao Victoria. Qué nombre tan apropiado.

No clasificados 220,00  Añadir al carrito
Naves Mancas: La armada española a vela
Naves Mancas: La armada española a vela
Naves Mancas: La armada española a vela

Durante el siglo XVII, día tras día, las armadas españolas se veían obligadas a hacer frente a un número cada vez mayor de enemigos, que se multiplicaban de una forma asombrosa. Fue una lucha sorda, difícil y olvidada, en la que las flotas de España, superadas en recursos y fuerza, combatieron con valor logrando, en un esfu erzo titánico, mantener abiertas las rutas con América y Asia, esenciales para la supervivencia de la monarquía y la nación. La instauración de la dinastía borbónica supuso una notable recuperación. Un período brillante en el que mejoraron las técnicas de construcción naval y la recién creada Real Armada pudo, de nuevo, alcanzar el puesto que debía ocupar en el concierto de las naciones.

No clasificados 29,50  Añadir al carrito
El oro de América. Galeones, flotas y piratas
El oro de América. Galeones, flotas y piratas

Hollywood miente. Es hora de decirlo a las claras. Las fuerzas de la naturaleza y el inmenso y oscuro mar, más que los piratas o los buques de las naciones con los que se mantenían conflictos, fueron los auténticos enemigos de los barcos cargados de tesoros que cubrían la Carrera de Indias, la extraordinaria ruta marítima que unía los territorios de la Monarquía hispánica a través del océano Atlántico.

El 1493 regresó a la Península la expedición capitaneada por Cristóbal Colón, que anunció el descubrimiento de nuevas islas hacia las Indias. La expansión española en ese nuevo mundo fue rápida. A finales del siglo XVI, transcurridos apenas cien años, las florecientes ciudades de México, Lima y Potosí, a la sombra de ricas minas de metales preciosos, tenían más habitantes que las más grandes de Europa.

Desde 1561 y hasta 1748, para llevar suministros a los colonos y luego llenar las bodegas de plata, oro y ricas mercancías de regreso a España, cruzaron los mares dos flotas anuales. Eran barcos del rey, llenos de riquezas de la Corona y de particulares, por lo que su pérdida era una cuestión de Estado. Lo cierto es que, pese a su número, durante dos siglos y medio, no se perdieron demasiados. Éste es el relato de su épico viaje.

No clasificados 22,80  Añadir al carrito